Hace tres años en los salones del Palacio de López se anunciaba la promulgación de la Ley de Fomento de la Lectura y el Libro con la idea de fortalecer el hábito de la lectura en todo el país y promover la difusión de obras tanto en castellano como en guaraní, las dos lenguas oficiales, a más de crear herramientas de apoyo, como el Consejo Nacional de la Lectura y el Libro y un fondo de financiamiento específico.
La Ley de Fomento de la Lectura y el Libro fue promulgada por el Poder Ejecutivo, tras haber sido sancionada por el Congreso Nacional. El anuncio se realizó en un acto del que participaron el presidente de la República, Santiago Peña; la primera dama Leticia Ocampos, los ministros de Educación y Cultura, además de representantes de la Mesa Técnica del Libro.
Con ello la comunidad cultural celebró un logro histórico, la conquista de una herramienta elaborada durante varios años por numerosos y destacados paraguayos, involucrados en la creación, producción, circulación y difusión del libro, ya que esta Ley de Fomento a la Lectura y el Libro resume las antiguas y actuales inquietudes del sector y de la cultura paraguaya, que se identifican plenamente con ellas. Sostuvo además que en sus artículos se presentan “los mecanismos, las propuestas que permitirán superar las limitaciones de difusión y reconocimiento que afectan al libro paraguayo tanto dentro como fuera del país.
Sabemos que la lectura es un camino imprescindible para que las nuevas generaciones enfrenten en futuro, por eso la importancia y que esta es la primera ley que se promulga en forma bilingüe, en guaraní y en castellano.
Otra intención es llegar a todas las escuelas con este programa, a través de la formación de los docentes.
El ideal se logró luego de 20 años de lucha junto a la Mesa Técnica del Libro de la Secretaría Nacional de Cultura, el sueño de generaciones de escritores, académicos, editores, libreros, lectores.
La Ley de Fomento a la Lectura y el Libro contempla establecer políticas públicas para el fomento de la lectura, a través de la creación de un Consejo Nacional de la Lectura y el Libro, adscripto a la Secretaría Nacional de Cultura. También estipula la creación de un Fondo Nacional para la Lectura y el Libro, a través del cual se financiarán proyectos de fomento a la lectura, traducciones de obras, la participación de editores nacionales en coediciones nacionales e internacionales, investigaciones lingüísticas, históricas y literarias.
La ley también tiene como objetivo promover el acceso y la circulación del libro y la lectura en instituciones educativas del país, y busca reivindicar el rol de los autores y escritores paraguayos