Nació el miércoles 20 de julio de 1921 en Asunción. Hijo de Raimundo Llano Chamorro y Livia Casal Ribeiro. La familia Llano es de origen vasco. Se asentó primero en Corrientes y luego de la Guerra contra la Triple Alianza adquirieron tierras en el sur de Paraguay.
El primer Llano de este posterior extenso árbol genealógico que llegó al Río de la Plata fue Ponciano Félix de Llano y Velazco quien partió de su pueblo, Ciella, en el valle de Mena, en la actual jurisdicción de Burgos, España, con destino a las costas de Buenos Aires alrededor de 1784.
El lunes 10 de agosto de 1795, a los 31 años de edad, contrajo matrimonio con María del Carmen Benites y Casajús, correntina, hija de un capitán español, Diego Benites y Robles. La pareja se asienta en San Juan de Vera de las Siete Corrientes dedicándose al comercio y a la ganadería. Don Félix tenía dos estancias y actuó en la política de Corrientes donde fue asesinado en 1812 en manos de fanáticos.
El matrimonio Llano-Benites tuvo cuatro hijos: José María, Cándida Evarista Rosa, Agustina Felipa y Juan Pedro Antonio Llano Benites (1805-1854) quien contrajo matrimonio con Carmen Molinas Vedoya y tuvieron 9 hijos. De estos, quien originaría la presencia de los Llanos en Paraguay fue Martín Rómulo de Llano Molinas.
El abuelo de Raimundo, Martín Rómulo de Llano Molinas, trajo ganado a Paraguay y vendió al Estado paraguayo que lo pagó con tierra, 60.000 hectáreas en la zona de Misiones.
Allí nacieron 14 hermanos Llano, una parte correspondió a Raimundo a cuyo establecimiento llamó “Las Talas”, por los arbustos nativos de la comarca, nombre que posicionó a la unidad ganadera, que en 2022 cumplió 100 años. Este año, su administrador es Ismael Llano (nacido en 1946), uno de los hijos de Raimundo.
“Tuvimos la suerte de haber tenido un padre que nos enseñó el trabajo al cual hoy seguimos dedicado. Amamos lo que hacemos, nos gusta lo que hacemos y disfrutamos haciendo lo que hacemos. Desarrollamos una bohemia para el campo”, dijo Ismael Llano Martínez al periodista Fernando Escobar y difundido a través de un vídeo alzado en YouTube.
Raimundo Llano contrajo matrimonio con Sara Beatriz Martínez Ferrari. Inculcaron a los cinco hijos (Ismael, Carlos Raúl, Ricardo Tadeo, Marta Beatriz y Fernando) que “la unión hace la fuerza. Que unidos los de afuera no nos van a devorar”. Enseñó a los hijos a escuchar, razonar y aplicar la enseñanza. Ella administraba la libreta de almacén y los cobros por la venta de leche, distribuida por uno de sus hijos, Ismael.

Los hijos de Raimundo Llano Casal Ribeiro: (De Izq. a Der.) Ismael, Carlos, Ricardo y Fernando Llano Martínez.
Fue uno de los pioneros en la cría del ganado Angus en Paraguay.
También trabajó como camionero, compraba hacienda y la transportaba él, personalmente. Creó en 1952 un tambo y granja, “Las Talas”, de siete hectáreas en Villa Morra, Asunción, donde concentró a su familia. Además adquirió una propiedad en Reducto San Lorenzo, de 20 hectáreas, donde practicó, incluso la agricultura, y siguió operando en la lechería.
Aficionado al fútbol desde joven, en algún momento jugó en la primera división del club Olimpia.
Fue uno de los socios fundadores de la Asociación Paraguaya de Criadores de Brahman, el miércoles 24 de marzo de 1965.
Creó la firma rematadora “El Rodeo”. Su primer rematador fue Julio Amarilla Fretes, gerente de la Asociación Rural del Paraguay. Luego sería “Pico” Angulo, y los hijos de este.

Raimundo Llano y su esposa, Sara Beatriz Martínez Ferrari.
Raimundo, el recordado don Pelón, otorgaba potestades a sus hijos para manejar la empresa pecuaria familiar desde 1975. En este sentido fue un excelente padre, compañero y colega ganadero con sus hijos.
En 1990 obtuvo el máximo galardón por su toro “Tala Poncrata”, reproductor Brahman expuesto en la famosa exposición de Palermo de Buenos Aires.
Amante de los caballos, criaba reproductores Cuarto de Milla. Uno de sus caballos favoritos, “Gualicho”, competía en las carreras del hipódromo de Tembetary. Ganó 29 carreras a partir de 1957. Años después lo compró Fernando Arza Encina, con el que siguió ganando varias competencias hípicas. “Gualicho” murió por causas naturales en la estancia del Chaco de Arza Encina.

Don Pelón al lomo de “Gualicho”, un veloz Cuarto de Milla.
Don Pelón extendió su trabajo pecuario hacia el Chaco donde, entre Loma Plata y Filadelfia, kilómetro 520 de la Ruta Transchaco, donde creó la estancia “Taitá”.
Ante su familia tomó por filosofía priorizar a la familia y no al dinero. Una familia con miembros ejemplares en todo sentido. Hizo una familia donde los hijos y demás descendientes desean estar juntos. Cuentan algunos de sus veteranos amigos que él y sus hijos siempre vestían a la usanza correntina: bombacha, sombrero o boina, botas y cinturón con incrustaciones metálicas.
Se sentía joven y se rodeaba de gente joven. Formó parte de la directiva de la Asociación Rural del Paraguay.
Falleció a los 81 años de edad el sábado 22 de diciembre de 2001.
(Del libro “Forjadores de la Ganadería Paraguaya, del autor de esta biografía, Editorial El Foro, Asunción, 2024).