
Hugo Bianchi
Fulgencio Yegros y Franco de Torres y Penayo no solo fue padre de la patria junto con José Gaspar Rodríguez de Francia. Quien naciera en la estancia Santa Bárbara, departamento de Paraguarí y padre de cuatro hijos, también fue la marca de una bebida, aunque parezca una idea loca.
Y es que allá por el correr del año 1888, noviembre precisamente, el Almacén “El Sin Rival” empezó a distribuir la bebida que más consumen los paraguayos, esos hijos de padres y abuelos con mil batallas encima y una sed inacabable, porque dicen los datos que un compatriota de esta tierra guaraní le hace espacio a unos 70 a 80 litros de la bebida espumosa cada 12 meses.
Y ahí está, la primera cerveza hecha y tomada en Paraguay fue la “Fulgencio Yegros”. Ni más, ni menos. Y capaz, hoy día, aunque la “Fulgencio” ya no esté para ser servido, el promedio haya ascendido en consumo, dado el clima caluroso que abraza más meses que los que tiene asignado.
Muchos conocen a este héroe qué fue ejecutado tras intentar derrocar a José Gaspar, y tal vez también muchos sepan que tuvo su nombre pegado a un envase de vidrio que alegraba a quienes lo trataban con cariño y a quienes otorgaba un sabor fresco y agradable que ayudaba a compartir las antiguas tertulias.


El “Sin Rival”, fue un almacén de Don Lorenzo Parodi, cuyo producto llamó la atención de la ciudadanía, ya que su atrayente aspecto con la imagen de un héroe nacional era casi imposible no pedirlo, aunque sea para probarla. Quienes recuerdan dichos y anécdotas de aquellos que la llegaron a probar dicen que era una de las mejores de su clase.
Sin duda, la familia que se vino de España allá por 1600, y que hasta hoy tiene descendientes, no se esperaba que Fulgencio, que tuviera cinco hermanos fuera no sólo un prócer a recordar por las generaciones posteriores y que también tuviera por decirlo de alguna forma, su propia marca de cerveza.
Pocas veces se da en la historia que un militar recordado por su buena actuación en la defensa de los intereses patrios llegara a tener su rostro etiquetado a una bebida refrescante. Por lo general, se nombraban plazas, calles, parques y hasta ciudades con el nombre de quien supiera destacarse en batallas, pero… ¿una cerveza? Suena a broma, pero en Paraguay se hizo real.
Fulgencio Yegros tuvo así, no solo el reconocimiento de su vida con pueblo en el departamento de Caazapá, que fue la primera ciudad planificada del Paraguay, sino también su propia botella con su rostro en ella.
Sí, sería buena idea reeditarla, pero con aquel sabor, que decían era fuerte y brindar al nombre que arriesgó su vida en varias batallas.