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Dios, Patria y Familia

VELAD, EL DÍA SE ACERCA: DÉNSE POR ENTERADOS

«Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir» (Mateo 25:13)

Esta exhortación cierra la «Parábola de las 10 Vírgenes» que Jesús narró para señalarnos que 5 de ellas (un segmento de la iglesia) eran sensatas y estaban preparadas para la venida de Jesús y otras cinco insensatas (también parte del creyentado) vivían adormecidas espiritualmente y quedaron fuera del acontecimiento trascendente. El desánimo espiritual es un problema hoy.

Si razonamos con sensatez, nuestro pensamiento sería que como no sabemos ni el día ni la hora, el estar listos para ese momento implica una preparación constante. Ser cumplidores y hacedores de los propósitos de Dios. Estudiar como para un examen final que no sabemos en qué momento será, pero si el maestro nos dice «¡ahora! Simplemente ponernos manos a la obra.

«Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor». (1 Tesalonicenses 4:16,17)

Los creyentes sabemos que el próximo acontecimiento, el más importante y fundamental después de la cruz, es lo que se denomina «arrebatamiento de la iglesia». Jesús en un suceso de multitudinario impacto que durará un «tris» vendrá hasta las nubes y los sepulcros de cristianos liberarán cuerpos glorificados para unirse a sus almas que vendrán con Él (resurrección de los muertos) y de inmediato, los sensatos que estemos pisando por este mundo, subiremos, sin morir, para ir al cielo por la eternidad.

Un hecho a destacar es que la carne y la sangre no pueden entrar al cielo por lo cual sin morir y en un abrir y cerrar de ojos, habrá un cambio corporal para tener lo que se llama cuerpo celestial, capaz de vivir en una instancia diferente a la conocida aquí abajo.

Como no sabemos el día ni la hora, pero por los signos que nos fueron dados están dadas las condiciones para que ocurra en cualquier momento, es de sabios no descuidar nuestra vida espiritual y menos distraernos para pisar el palito de las atracciones mundanas pecaminosas.

Los insensatos dicen ¿Y por qué de una vez Dios no dijo cuándo sería eso y simplificaba las cosas? Porque Dios nos conoce bien y sabe que si hubiera sido así, crearía las condiciones para estimularnos a ser «cristianos de última hora».

Ni cortos ni perezosos viviríamos como pecadores hasta un día antes del arrebatamiento para solo entonces alinear nuestras vidas a los estatutos divinos y a sabiendas de que el Señor perdona 70 veces 7, liberarnos de la culpa exactamente a tiempo para ir al cielo. El esquema no funciona así.

No. El Todopoderoso nos quiere llevando nosotros una vida santa, apartada del mal. Su amoroso deseo es que vivamos ordenadamente, basados en el amor a Dios y al prójimo con un estilo cristiano de vida. Obedientes siempre a sus mandatos.

No como el estudiante típico que no estudia ni se preocupa académicamente durante el año lectivo hasta tres días antes del examen y entonces se desespera, no duerme atosigando, abrumando a sus neuronas ya incapaces de responderle con esa irresponsable sobrecarga de datos.

Llevemos una vida piadosa en todo tiempo y ayudemos a mejorar las condiciones en nuestra sociedad siendo cumplidores de las normas de los hombres. Y las de Dios tal como está escrito:

«Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca». (Hebreos 10:24,25)

«Tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca» ¿Está claro? Muy claro que tenemos que juntarnos con otros creyentes para compartir la fe, orar, oír y hacer la palabra de Dios, animándonos unos a otros con amor porque «aquel día» está por amanecer.

Seamos sensatos y estemos preparados

Carlos Alberto Rodríguez
Periodista - Columnista
Periodista. Escribe la columna fija «Dios, Patria y Familia» en 24/7.