ES HORA DE EXPULSAR DEMONIOS AHÍ
Ovnis, fantasmas, “apariciones”. En las últimas semanas se habla incluso del “fantasma de María Soledad” en el Hospital Nacional ¿Acaso existen? Sí, pero no del modo que el vulgo lo interpreta. Son manifestaciones demoniacas que las debemos entender en estos tiempos postreros.
«Sentí sobre mi piel el soplo de un espíritu, y el pelo de mi cuerpo se erizó.» (Job 4:15,)
Este es un fenómeno más frecuente del que se cree. Estar en un lugar aislado, oscuro y sentir que la piel se nos eriza, a veces sin ver ni escuchar nada. La Biblia engloba bajo el concepto “terror nocturno” una serie de fenómenos inexplicables y de todos ellos Dios nos libera si habitamos bajo su poder. Debemos estar preparados para usar la autoridad de Jesús: «En mi nombre echarán fuera demonios».
En estos días se habla de la aparición del “fantasma de María Soledad” en el Hospital Nacional. Erróneamente atribuyen la manifestación sobrenatural a una joven que falleció bajo los cuidados hospitalarios luego de un accidente de tránsito y que ningún familiar se presentó a reclamar el cuerpo.
Típico caso para que Satanás tome el asunto en sus manos y altere la tranquilidad de un lugar. El pensamiento que al parecer va cobrando forma entre los que conocen el caso es que “ningún familiar reclamó el cuerpo y entonces el alma en pena de la muchacha aparece de tanto en tanto a reclamar su pertenencia a una familia que no estuvo en sus momentos postreros”.
Ningún alma perdida queda por aquí. Cuando alguien fallece, su alma va al cielo o al infierno de inmediato. Pero por lo que llaman “religiosidad popular”, pronto aparecerán personas a prenderle velas a «María Soledad», dejar rosarios benditos, flores, agua bendita y cosas así que no son otra cosa que reacciones más bien vinculadas al paganismo.
Todo para desviar la fe santa en Jesucristo y clamar a santos muertos. En realidad, hacer adoración a los muertos lo que en las Sagradas Escrituras se denomina “nigromancia” o «necromancia» y es abominación a Dios.
Es probable que incluso, como ha ocurrido con otros casos en nuestro país y con la «difunta Correa» o el «gauchito Gil» en la Argentina, surjan los devotos, le recen rosarios y le atribuyan milagros. Por engaño satánico adorarán a una muerta.
«Y cuando os digan: Consultad a los médium y a los adivinos que susurran y murmuran, decid: ¿No debe un pueblo consultar a su Dios? ¿Acaso consultará a los muertos por los vivos?». (Isaías 8:19)
Isaías, uno de los grandes profetas del Antiguo Testamento pide el rechazo de esa práctica para confiar exclusivamente en Dios. Se pregunta ¿tiene sentido acudir a los muertos en busca de guía para los vivos en lugar de acudir al Creador?
La expulsión de demonios es un poder que fue dado a los creyentes en un combo completo que está descripto en este pasaje:
«Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado. Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán». (Marcos 16:15,18)
Si hay una congregación cristiana próxima al Hospital Nacional que se ponga manos a la obra y haga una liberación espiritual del lugar. No solo debemos ser solo oidores de la palabra, también hacedores.