Cuando los leones acechan, los elefantes hacen un círculo dentro del que las crías se protegen. Es un cerco infranqueable. Cuando la conducta animal se erige en ejemplo de una sociedad, es que estamos tocando fondo.
Los grupos de poder distorsionan el funcionamiento de la democracia. Usan la fuerza organizacional y económica para que la atención pública priorice sus intereses. No es prioridad que los huérfanos y viudas queden a expensas de los leones ¿Están en primer lugar de las reivindicaciones los médicos que perciben 5 millones mensuales por 12 horas semanales?
Así también, los medios comerciales son portavoces de grandes grupos de poder económico y si su cometido alguna vez fue defender los intereses superiores, hoy abiertamente defienden de un modo visible los intereses de sus conglomerados económicos.
Por medio de portadas y noticieros colocan la carpeta de sus intereses por encima de otros expedientes que realmente son prioritarios. La ciudadanía muchas veces termina apoyando causas que sin ser prioritarias para el “TODO” se gradúan de trascendentes para la nación porque la prensa usó su poder mediático para convencer, a un público manipulable, una escala de prioridades apartada de la agenda social y económica real.
Lo mismo ocurre con los gremios poderosos sean empresariales o sindicales. La actitud de querer enseñorearse por sobre los demás, incluso a codazos, no es un comportamiento actual nomás y aquí viene un testimonio bíblico que vale la pena compartir.
Cuando Jesús comenzó a ejercer autoridad y sus discípulos comprendieron que era una autoridad eterna, hubo un comportamiento como el que tienen los medios, los sindicatos, los grupos de poder en general en nuestro país.
Pónganle el nombre de cualquier mujer de la política paraguaya para contextualizar mejor lo que voy a exponer porque se trata de un comportamiento muy conocido, muy cotidiano.
Muy bien, la madre de dos de los apóstoles se acercó a Jesús y le pidió ventajas, fueros especiales para ambos de modo que ocuparan puestos de privilegio al lado del Mesías. El episodio se narra en el capítulo 20 del libro de Mateo.
Primero, la bronca de los demás apóstoles fue fenomenal al enterarse del intento de manipulación para tener “recomendados políticos” dentro del equipo del Cristo. El Ungido de inmediato aclaró que en su esquema para el cristianismo las cosas nunca funcionarían como lo hacemos en Paraguay. Les dijo que los hijos de Dios no son la prioridad, sino que servidores de los demás.
“Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo; como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos”. (Mateo 20: 26,28)
Jesús acababa de instaurar la figura del “Servidor Público”. El poderoso debe servir a los demás desde la política, la empresa, la prensa, desde donde fuere. De algún modo Bukele toma esa bandera y persigue a los malos en defensa de los buenos. Está escrito cómo mandato divino: «Porque los magistrados no están para infundir temor al que hace el bien, sino al malo.» (Carta a los Romanos 13:3)
Como sociedad no podemos perder de vista a los más débiles. Esto también es válido para los gremios. Si no hay un gremio de ancianos en la sociedad, no por eso deben quedar atrás en sus demandas. Si no hay un gremio de niños abandonados, no implica que como sociedad debamos abandonarlos.
Cuando aparecen los leones, los elefantes rodean a sus crías para protegerlas. Hacen un círculo y dentro de ese cerco, nadie los va a tocar.
Si en nuestra sociedad, los animales son el ejemplo a seguir, es que hemos ingresado a una etapa de destrucción ética que nos obliga a una profunda reflexión.
¡Qué les parece!