En la explanada del Palacio de López el presidente de la República, Santiago Peña, reivindicó la lucha histórica de hombres y mujeres por la tierra y reafirmó su decisión de profundizar una política que busca convertir la propiedad en seguridad, arraigo y nuevas oportunidades para las familias rurales.
Fue durante la entrega de 1.000 títulos de propiedad a familias campesinas, en una jornada en la que otras 600 personas firmaron sus documentos para avanzar hacia el finiquito legal.
“Yo no llegué a la Presidencia de la República para ser un presidente más. Yo vine a apelar a los héroes de nuestra historia, hay una historia en el Paraguay de lucha, de hombres y mujeres que han luchado por ese Paraguay”, expresó, al situar el proceso actual dentro de una construcción que atravesó generaciones y que tuvo a las mujeres rurales como protagonistas fundamentales.
El mandatario vinculó esa herencia con la responsabilidad que asumió al llegar al Ejecutivo y aseguró que su objetivo no se limita a administrar el Estado, sino a dejar transformaciones que amplíen las oportunidades para quienes históricamente esperaron acceder a la tierra.
El presidente Peña sostuvo que esa decisión se traduce en oportunidades para el trabajador del campo, las mujeres y los jóvenes, no solamente mediante el acceso a la propiedad, sino también a créditos, asistencia técnica y mercados para comercializar su producción.
En tres años, la actual administración del INDERT superó los 12.000 títulos de propiedad, frente a un promedio aproximado de 900 títulos anuales registrado durante la última década. En la jornada de ayer fueron entregados 1.000 títulos y otras 600 familias avanzaron con la firma de sus documentos.
“Más allá de que hoy hemos superado todos los números de gobiernos anteriores, mi lucha no es una lucha por las estadísticas y los números; mi lucha es la lucha del pueblo paraguayo”, enfatizó el presidente.
El jefe de Estado recordó además procesos de regularización que durante décadas fueron considerados difíciles de resolver y mencionó experiencias como Andrés Barbero, Marina Cue y Santa Teresita. Afirmó que estos avances demostraron que, mediante el diálogo, la decisión política y el trabajo institucional, era posible encontrar respuestas a reclamos históricos vinculados a la tierra.
El presidente del INDERT, Francisco Ruiz Díaz, explicó que el proceso de transformación incluyó la implementación del Barrido Predial Masivo, la eliminación de trabas administrativas y el fortalecimiento de las organizaciones comunitarias para acelerar la regularización.
Uno de los principales avances se refleja en el acceso de las mujeres rurales a la propiedad de la tierra. Mientras anteriormente concentraban alrededor del 30% de los títulos otorgados, actualmente representan cerca del 60% de las beneficiarias, a lo que se suma la aplicación de una tasa de interés del 0% para ellas.
La iniciativa contempla además ampliar de 15 a 30 años el plazo de pago para las mujeres rurales y de 10 a 20 años para los hombres, así como reducir del 4% al 2% anual la tasa de interés aplicada a estos últimos. Con estas modificaciones, el Ejecutivo apunta a acelerar el proceso de regularización de tierras y ampliar el acceso a la titulación, brindando mejores condiciones para el desarrollo de las familias rurales.
