La educación es fundamental para que los humanos podamos crecer y desarrollarnos, esta premisa también se aplica para el sector agropecuario.
Los que somos un poco mayorcitos ya, recordamos que de un tiempo a esta parte se perdió la fluidez de la comunicación entre la gente del campo y los ciudadanos, en ambos sentidos.
Desaparecieron casi todos los programas que se emitían por las radioemisoras, especialmente del interior y en horas de la madrugada, o por la TV donde se preferentemente se mostraban las prácticas agrícolas, o escritos, especialmente las revistas especializadas o los suplementos rurales de los periódicos de mayor circulación.
Estos programas rurales estaban dirigidos por periodistas calificados del sector agropecuario pero los actores principales eran profesionales del agro, tanto del sector público, como del privado.
Al perderse estos espacios, perdimos con ello la posibilidad de hacer conocer fluidamente a los ciudadanos, la realidad del campo, y son acontecimientos transversales a la sociedad, y con ello que muchas de las críticas sean sobre sucesos hipotéticos.
Lastimosamente, también hoy, nos encontramos con otra necesidad: no vemos sitios para abordar temas cotidianos, falta alguna palestra como dicen los brasileros, foros, espacios en los medios de prensa donde “conversar” sobre la problemática agropecuaria y campesina que surgen en el día a día.
Prácticamente desaparecieron de los medios de circulación masiva la opinión o la entrevista a entendidos de la problemática rural, y no se aborda o se discute públicamente temas actuales de modo a que lleguen a lugares de decisión ya “masticados”, sumándose otro condimento, los grupos organizados tienen más facilidad de acceso y de soluciones.
En los medios de comunicación masiva, escrita o televisiva, hace mucho no se ve un artículo técnico sobre la producción de algún cultivo, la entrevista a algún productor o, simplemente, la foto de alguien o alguna máquina trabajando en el campo.
La economía paraguaya, aunque hoy ya apuntalada por dos hidroeléctricas, seguirá dependiendo del agro por mucho tiempo y, por nuestro sistema de producción, la ausencia de espacios de opinión sobre temas agropecuarios permite que las medias verdades, inclusive engaños, se impongan fácilmente, por lo que espero que se abran más ventanas como ésta que permite este medio de prensa digital, visibilizando más la voz del agro.