“Miente, miente que algo quedará”, fue una frase popularizada por el jefe de propaganda del régimen nazi Joseph Goebbels, durante la Segunda Guerra Mundial con el fin de prolongar el triunfalismo alemán, cuando la derrota era irreversible.
Es una frase meramente instrumental y carente de ética, pero también es una expresión que calza a la perfección en relación a la puesta de Sol que parece llegarle al actual Senador de la Nación Rafael Augusto Filizzola Serra en relación a la reactivación de la causa penal conocida como Comisarias de Oro con lo acaecido durante sus años de ministro del Interior, 2008 al 2011, bajo la presidencia del ex obispo Lugo.
Filizzola lejos de recibir con gozo la noticia donde puede tener la oportunidad de limpiar su desgastada figura apela a la rebuscada frase de los que aparentan hacer oposición al gobierno de turno y ni bien entrada la primavera abre el paraguas y se auto nomina “perseguido político”.
¿La razón? Filizzola sabe como abogado, docente y una maestría en derecho constitucional en su haber, que haciendo tiempo puede dilatar el proceso y esperar la extinción de la causa. Pero sabe también dado sus conocimientos, que extinción no significa fallo de inocencia.
Desde sus fueros de senador siempre pidió justicia y castigo para los malos, pero lo ocurrido ayer no se ajusta a su pensar ni parecer por lo que optó una vez más en culpar a la justicia de lenta y despreocupada. No valoró ni celebró siquiera en remoto pensamiento que podría servirle para demostrar su inocencia en este tema.
Caso donde se investiga un supuesto perjuicio de unos 1.200 millones de guaraníes que debían ser destinados a edificar y modernizar celdas y baños en las comisarías, pese al desembolso realizado.
Filizzola Serra se encuentra bajo el foco público debido a una causa penal por presunta lesión de confianza que data de su gestión como ministro en 2010.
Ayer un Tribunal de Apelación revocó el sobreseimiento definitivo y la prescripción que un juez de garantías le había otorgado previamente, la Cámara determinó que se desconocieron fallos firmes anteriores y ordenó la reactivación de la causa penal, por lo que el expediente retorna a la etapa intermedia para definir si Filizzola Serra enfrentará un juicio oral y público.
Todo Verde
El proceso penal investiga el desembolso irregular de dinero público a la firma Todo Verde Emprendimientos.
El origen del esquema
Entre los años 2008 y 2011, bajo la gestión de Filizzola en el Ministerio del Interior, se adjudicó la remodelación y refacción de 24 comisarías de Asunción.
El contrato fue otorgado a la firma Todo Verde Emprendimientos, propiedad de Alejandro Apolonio Giménez.
El Estado paraguayo desembolsó la suma total de G. 1.131.812.500. Según la hipótesis del Ministerio Público, Filizzola firmó los documentos que obligaban a transferir el dinero completo en un solo día, antes de que las obras se completaran. Las refacciones quedaron totalmente inconclusas.
Empresa fantasma
Posteriores investigaciones de la Fiscalía advirtieron que la firma contratada supuestamente ni siquiera existía de forma legal o física para operar.
La causa ha sufrido más de una década de parálisis procesal debido a múltiples acciones, recusaciones e inhibiciones presentadas por la defensa.
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